
Hay experimentos que uno quisiera haber hecho nada más por morbo, y este es de esos. Andy Flemming, provocador de cabecera de la industria, construyó TinyAgency, una agencia en miniatura donde cada personaje tiene su propio cerebro de inteligencia artificial.
Los empleaditos de Flemming pelean entre ellos, chismean, comentan noticias reales de publicidad y desarrollan simpatías o rencores hacia sus compañeros de trabajo, todo solo. Tienen sesiones de post-its aburridísimas, toman café, hacen juntas de revisión y hasta cargan con el perro obligatorio de agencia. Es el retrato exacto de cómo funcionamos, hecho para reírse de nosotros mismos.
Lo que más me divierte es que Flemming admite no tener control sobre el resultado, y ahí está la gracia: le dieron un brief ficticio de McDonald's y el equipo virtual presentó un titular la mar de bueno, lo cual, según el propio Flemming, arruinó por completo el punto del experimento. Cuando la sátira empieza a producir trabajo decente, algo interesante está pasando.
Todavía está en beta, pero ya quiero ver qué campaña logra colar esta agencia de juguete en el mundo real.
Entra acá: https://andystinyagency.com/


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